Premiación Concurso Nacional de Radio "Contamos para la Paz".

Imagen del acto de premiación del Concurso Nacional de Radio "Contamos para la paz". De izquierda a derecha: José Ignacio López Vigil, invitado internacional e integrante del Jurado; Flordelis Urrea, ganadora del Tercer Lugar; Johanna Cárdenas, representante de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz; Jorge Arias Obando, ganador del Primer Lugar; Fernando Tibaduiza, gerente de Resander y Juan Gabriel Vanegas, segundo lugar en el Concurso.

De los 52 trabajos enviados al Concurso, el Jurado por unanimidad seleccionó las tres mejores producciones, otorgando los premios de esta manera a sus autores

PRIMER PUESTO: Jorge Arias Obando, por su trabajo titulado “Caminando la Palabra por los Senderos del Sur: Brisas de La cocha, Códigos para la Paz”, emitido por la emisora Palabrar Radio en Pasto, Nariño.

SEGUNDO PUESTOJuan Gabriel Vanegas, por la producción denominada "Memorias en Voz Alta", emitida por la Emisora La Esquina Radio, Medellín, Antioquia.

TERCER PUESTO: Flordelis Urrea, por la pieza radial titulada “Movimiento Quintín Lame, Un Mandato por la Paz”, emitida por Unicauca Estéreo, Popayán, Cauca.

El Jurado se permite hacer algunas recomendaciones generales a todos los participantes del Concurso y a los radialistas colombianos que nos escuchan:

  • Explorar nuevos formatos, menos convencionales, que rompan los esquemas que normalmente escuchamos en las radios comerciales. Necesitamos radios donde la creatividad y la originalidad sean la pauta de la producción radiofónica.
  • No dejar de contar historias a partir de la vida cotidiana de los protagonistas.
  • La radio comunitaria tiene la misión de narrar, de contar, de descubrir la palabra del otro. Con sus tonos, sus acentos y sus formas de describir y contar el mundo.
  • Hay que despegarse del papel. Dejar fluir el diálogo y la narración espontánea que realza el atributo de la oralidad que tiene la radio. Menos locutores y locutoras, más narradores y narradoras…
  • Incorporar mayores recursos radiales como las músicas propias de cada región, el género dramático como una oportunidad para vencer el miedo y posicionar temas sensibles para las audiencias. No olvidar que el humor es un recurso para ganar resiliencia y darle la vuelta a las angustias de la vida cotidiana.
  •  Y no olviden que el mayor desafío que ahora enfrentan las radios comunitarias es seguir insistiendo en poner en la escena radial las iniciativas de organizaciones de base, colectivos de mujeres, jóvenes y niños; colectivos de comunicación, líderes campesinos e indígenas que le están apostando a la construcción de la paz desde las regiones, hace mucho tiempo.